Hilda y Francisco. El alma de Pastelería Truffles.
Hilda pone la pasión por los dulces, su experiencia en obradores catalanes y canarios y las técnicas más vanguardistas al servicio de la pastelería. Únicamente la verás en el punto de venta los fines de semana; el resto de los días trabaja en el obrador de Truffles.
Francisco es la sonrisa de Pastelería Truffles. De profesión abogado y de vocación gestor de personal. Es la cara visible del negocio y quien te atenderá cuando vayas a por tu capricho dulce a nuestro punto de venta.
Así, de la combinación de ambos talentos, la pasión por el dulce y la excelencia en las elaboraciones nace Truffles, una pastelería que trata de recobrar la esencia de sus orígenes, poniendo en cada elaboración el amor y el cariño que sienten Hilda y Francisco por esta profesión.